Desastres tecnológicos y el impacto financiero

por Atalait el Oct 9, 2017 8:00:00 AM

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Estimar los daños que un desastre tecnológico ha dejado puede ser una tarea difícil para ver de forma integral. 

No sólo se trata de la pérdida de los activos visibles y tangibles o de la inversión que algún día se hizo en ellos, también se debe tener en cuenta la manera en la que estás pérdidas afectan a los procesos internos que se vuelven críticos para el flujo financiero de una organización.

Muchas veces detrás de lo evidente es donde se encuentran las mayores pérdidas y en donde los CFO deben poner más cuidado para salvaguardar las utilidades de la organización.

Un desastre tecnológico tiene distintas consecuencias financieras en las empresas, dependiendo el sector en el que se encuentre. Por un lado podemos hablar de:

  • Reposición de los activos afectados: muchas veces los desastres tecnológicos no afectan únicamente a la infraestructura tecnológica. El sobre calentamiento o corto circuito de algunos equipos en diversas situaciones ha ocasionado incendios en los edificios, perjudicando también parte del mobiliario y de la infraestructura del edificio y oficinas. Entonces lo que comenzó como un desastre tecnológico se convierte en un desastre de mayor magnitud, ocasionando pérdidas financieras que elevan más los números en el coste de reposición. La recuperación de todos los activos afectados generalmente resulta mucho más caro que implementar un Plan de Recuperación de Desastres para la continuidad del negocio.
  • Reconstrucción de los daños: en este punto podemos hablar del impacto financiero que un desastre tecnológico puede tener cuando incluso, llega a ser necesario buscar una reubicación geográfica de la empresa. Aquí lo que se busca es lograr una mayor resiliencia ante los desastres, no importando su tipo, de tal forma que la preparación para nuevas eventualidades reduzca los riesgos de pérdidas financieras que rebasen el límite esperado. Generalmente este punto comienza su implementación una vez que la organización ha sufrido algún tipo de desastre. Grave error. Lo mejor es comenzar la reconstrucción antes que existan los daños, la forma más sencilla de hacerlo es a través de un plan de recuperación de desastres que se incluye como parte de la continuidad del negocio.

Es importante entender que las consecuencias de un desastre irán en función de lo preparada que se encuentre la empresa para afrontarlos. En el peor de los casos, estos desastres van a provocar la desaparición de la empresa, en el escenario menos riesgoso, los procesos se detendrán y los ingresos se verán seriamente afectados. El punto central de los desastres tecnológicos o bien, de cualquier otro tipo, es que tendrán un efecto directo sobre el área de Finanzas de la organización.

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A partir de este momento es necesario que veamos con mayor responsabilidad la inversión para la prevención de desastres naturales y la mitigación de sus consecuencias. Entre algunas de las acciones están:

  1. Plan de evacuación: Si bien todos conocemos el plan de evacuación ante sismos e incendios, no debemos limitarnos a ellos. También es necesario pensar en otro tipo de eventualidades que pueden ocurrir, tales como inundaciones o derrumbes. Es mejor invertir en planes integrales que mantengan protegida a la organización en todos los aspectos.
  2. Plan de continuidad del negocio: Este es justamente el plan del que hablamos arriba. Un Plan de Recuperación de Desastres es parte de la continuidad del negocio y ayuda a simplificar las acciones necesarias para salvaguardar los activos de la empresa durante una situación de riesgo, protegiendo la infraestructura, los activos tecnológicos y también los recursos humanos. Este plan ayuda también a incrementar el valor del negocio frente a la competencia y protege a las empresas de pérdidas financieras derivadas de gastos para la recuperación de los activos; también evita la pérdida de clientes y golpes en la reputación de la marca.
  3. Existencia de una sede alterna: si bien algunas empresas no cuentan con las posibilidades de tener una sede alterna, tales como una oficina o un edificio, para laborar de forma simultánea o tener un lugar a donde ir a trabajar en caso de que el desastre afecte la sede principal, mínimo se debe contar con un servidor que resguarde la información crítica y prioritaria de la empresa. El trabajo de esta sede alterna es entrar en acción cuando el desastre ocurra, de manera que ningún activo se verá afectado. El principal objetivo es resguardar las finanzas de la empresa, de manera que la inversión realizada en la adquisición de este sitio se convierte en un activo que protege a todos los demás.

Pero el riesgo no termina ahí, si bien para las empresas un desastre se convierte en una consecuencia a nivel macro, la mala gestión del riesgo empresarial también tiene consecuencias para el país, sobre todo cuando parte de su PIB depende de la producción de las empresas.

De esta manera lo que comienza como un pequeño desastre puede desencadenar en un desastre mucho mayor a nivel geográfico, volviendo la recuperación aún más complicada, tal y como si hubiera sido una guerra. Por esta razón es que es mejor contar con un plan que permita la continuidad del negocio no importando la situación a la que se pueda enfrentar.

Los activos más importantes siempre deben estar protegidos y esta es quizá, una de las mejores inversiones que se pueden hacer. Si eres un CFO, deberías a comenzar a reflexionar en la importancia de implementar un Plan de Continuidad del Negocio en tu empresa. Es tu responsabilidad poner las finanzas de la organización en un lugar seguro.

Cómo calcular el impacto financiero de un DRP